hornos microondas Cinco errores comunes sobre higiene y cómo evitarlos

por Dr. Joseph Mercola y Rachael Droege



Traducción de Mónica Gómez Santos

La rutina diaria abarca diferentes aspectos de nuestro estilo de vida que contribuyen a cómo nos sentimos. Alguno de estos factores resultan obvios, como la dieta y el ejercicio, pero otros se pasan por alto más fácilmente, inmersos como estamos en la frenética actividad diaria.

La higiene personal es uno de estos aspectos que merece atención. Las elecciones que hagas en cuanto a la higiene tendrán un impacto directo en tu salud, especialmente con el paso del tiempo. Pequeños detalles en apariencia anodinos de tu rutina diaria, como la clase de pasta de dientes o de jabón de manos que usas, o cómo cocinas la carne, pueden implicar grandes cambios en tu salud y bienestar general.

Sorprendentemente tenemos muchas creencias falsas sobre lo que implica una correcta higiene, y lo que normalmente identificamos como hábitos de higiene adecuados distan mucho de serlo. Revisa estos cinco errores relativos a la higiene que nos dan la ilusión de que estamos teniendo un comportamiento saludable, cuando, de hecho, ocurre lo contrario.
 

No uses Desodorantes

La mayoría de la gente usa a diario antiperspirantes con la mejor intención, pero el uso de desodorantes aumenta el riesgo de sufrir Alzheimer, ya que es una de las fuentes de aluminio más abundantes que existen. El aluminio de los desodorantes es absorbido por el cuerpo el cuerpo a través de la piel, produciendo estragos en el cerebro, lo que contribuye al alarmante número de personas que padecen hoy en día Alzheimer. Algunos desodorantes naturales de venta en herbolarios también contienen aluminio.

Yo hace 20 años que no uso antiperspirantes. En su lugar uso jabón y agua, y funciona de maravilla. Incluso dejé de tener manchas de sudor en las camisas en la zona de las axilas, ya que al parecer las manchas las produce la interacción del desodorante y el sudor, y no únicamente el sudor. Si de todas formas necesitas usar desodorante, aconsejo aplicar una pequeña cantidad de Aceite de Coco o Aceite de oliva Ozonizado, por sus propiedades antibacterianas (son las bacterias las responsables del mal olor corporal).

Además de aluminio, los desodorantes comerciales también contienen otras sustancias tóxicas y metales pesados como el circonio.
 

No cocines tus alimentos “bien hechos”

Lo hemos oído infinidad de veces, asegúrate que cocinas bien la comida para matar todos los gérmenes. Lo que no oyes es que al cocinar demasiado hecha es una de las maneras de ingerir una ración extra de carcinógenos con la comida.

Cuando se cocina los alimentos, pierden valiosos nutrientes, pero cocinarlos demasiado o a altas temperaturas crea sustancias químicas nocivas. Muchas comidas procesadas contienen archilamida, una potente sustancia química, debido a las altas temperaturas de cocción.

Cuando la carne se cocina a altas temperaturas (fritas, cocidas o a la barbacoa) se generan sustancias cancerígenas llamadas aminas heterocíclicas. Una solución es añadir arándanos a la carne (por ejemplo, a la carne picada y las hamburguesas), ya que los arándanos contienen muchos antixiodantes anticancerígenos que pueden evitar que se formen las aminas heterocíclicas.

Si sólo consume carnes que estén ligeramente cocinadas evitará las sustancias cancerígenas. También es imperativo comprar carne de animales saludables, y no la carne repleta de antibióticos y hormonas que venden la mayoría de los supermercados, para asegurar carne de la mejor calidad.

Cuando hablamos de cocinar demasiado los alimentos no nos referimos únicamente a la carne, sino también a los productos lácteos y a los huevos. Recomiendo a la mayoría de las personas que eviten la leche pasteurizada, ya que sus propiedades beneficiosas se destruyen con la pasteurización, pero sí aconsejo la leche cruda. De forma similar, los huevos cocinados provocan a mucha gente problemas de salud, pero los huevos crudos son una increíble fuente de nutrientes de alta calidad.

Las verduras también pierden valiosos nutrientes cuando se cocinan. Los zumos de verduras son una forma excelente de añadir verduras nutritivas y crudas a la dieta.
 

No uses jabones antibacterianos

Gracias al marketing, hace algún tiempo el público comenzó a creer que el jabón que llevaba usando toda la vida no era lo suficientemente bueno: necesitaban jabón antibacteriano. Sin embargo, los jabones antibacterianos son completamente innecesarios, y causan más mal que bien.

Se ha demostrado que el triclosán, un componente antibacteriano que actúa como el ingrediente activo en la mayoría de los jabones antibacterianos, también mata a las células humanas . Dichos componentes antibacterianos los encontramos en casi la mitad de todos los jabones que se venden en los Estados Unidos, lo que está contribuyendo sin duda a la propagación de las bacterias resistentes a los antibióticos.

En muchos círculos de medicina convencional se acepta ahora la hipótesis de que los niños necesitan estar expuestos a algunas bacterias en su más temprana niñez, lo que sirve para fortalecer su sistema inmunológico. Los niños a los que no se les ha expuesto a las bacterias más comunes, las cuales son eliminadas por los jabones antibacterianos, pueden ser más propensos a padecer alergias y asma.

Esto no quiere decir que no haya que lavarse las manos, sólo que no se deberían lavar con jabón antibacteriano. Lo mejor es encontrar un jabón libre de sustancias químicas para toda la familia. Normalmente en los herbolarios están disponibles varias marcas de jabones naturales.
Existen otros muchos productos de limpieza del hogar "antibacterianos" como el líquido del lavavajillas, e incluso balletas.
 

No uses pasta de dientes con flúor

Un tubo de pasta de dientes convencional contiene suficiente cantidad de flúor para matar a un niño pequeño si se ingiriese de una vez. No sólo el flúor no previene las caries, sino que está dañando su salud.

El flúor se acumula en los huesos, haciéndolos más quebradizos y favoreciendo las fracturas, así como en la glándula pineal, lo que inhibe la producción de la hormona melatonina, que sirve para regular el inicio de la pubertad. También daña el esmalte de los dientes (lo que se conoce como fluorosis dental) y confunde al sistema inmunológico, haciendo que ataque a los tejidos del cuerpo. Esto puede incrementar la tasa de crecimiento de los tumores en gente con predisposición al cáncer.

Evitar el flúor de los dentífricos tiene fácil solución. Por supuesto, también habrá que vigilar otras fuentes de flúor como el agua del grifo, tratamientos dentales con flúor, lavados bucales, comida procesada, algunas vitaminas en comprimidos, y bebidas como los zumos de frutas, refrescos y el té.


Lava y almacena las verduras convenientemente

Una vez que las verduras se recolectan empiezan a perder nutrientes. Aunque no hay forma de evitar esta pérdida, a no ser cultivando las verduras uno mismo y comiéndolas directamente del huerto, la pérdida de nutrientes se puede disminuir si se almacenan correctamente.

La clave está en quitar tanto aire como sea posible de las verduras una vez que llegas a casa. Para hacer esto intenta quitar el aire de la bolsa que contiene las verduras y séllala. La bolsa debe parecerse a las que están selladas al vacío. Yo lo hago sujetando la bolsa contra el pecho y pasando el brazo desde el fondo de la bolsa hasta el inicio, lo que saca el aire de la bolsa, y permite que las verduras tarden dos o tres veces más tiempo en estropearse.

Lavar las verduras es también importante. Es especialmente importante si no se pueden obtener verduras ecológicas con objeto de eliminar la mayor cantidad posible de pesticidas. No te preocupes si no puedes comprar verduras ecológicas: cualquier verdura de producción convencional es mejor que ninguna. Para lavar las verduras es recomendable dejarlas en agua ozonizada unos minutos (el Ozono es el desinfectante más potente que existe y además no produce ninguna sustancia tóxica). Otra opción si no dispones de un Ozonador en dejar las verduras remojo en una pila llena de agua (idealmente debería ser agua filtrada, no del grifo) con medio o 1 vaso de vinagre durante 30 minutos.



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