Cómo eliminar el riesgo de padecer linfoma (cáncer del sistema linfático)

Traducción de Mónica Gómez Santos

Aumentar la ingesta de verduras reduce el riesgo de linfoma no Hodgkin (NHL), según un estudio de la prestigiosa clínica Mayo. Después de examinar la dieta de 466 personas con NHL y 391 personas del grupo de control, los investigadores llegaron a las siguientes conclusiones:

Los sujetos que comían más raciones de verduras a la semana reducían el riesgo de padecer cáncer en un 42 por ciento frente a los que comían menos raciones semanales.

Los sujetos que comían más raciones de verduras de hoja verde y de la familia de las crucíferas (brócoli, coliflor, etc) presentaban un riesgo 40% menor comparado con las personas que tenían una ingesta menor.

El riesgo de NHL en personas con una ingesta mayor de los carotenoides luteína y zeaxantina se reducía en un 46% .

El riesgo de NHL se reducía en un 42% en las personas cuya ingesta de zinc era mayor.

Los investigadores creen que la reducción en los riesgos se debe a los efectos antioxidantes de los carotenoides de las verduras. Una dieta rica en antioxidantes ayuda a reparar el daño causado en el DNA por el estrés oxidativo, que es uno de los factores de riesgo para el linfoma no Hodgkin.



Extraído del Artículo de la revista American Journal of Clinical Nutrition - June 2006


Comentario del Dr. Mercola.

Alrededor de una de cada 10.000 personas acabará padeciendo linfoma en algún momento de su vida. Este reciente estudio de la Clínica Mayo encontró los sorprendentes efectos que tiene en la salud combinar las verduras con el ejercicio. Cuantas más verduras comas, menos probable es que sufras de linfoma.

Alguno de los nutrientes en las verduras que se han asociado con un menor riesgo de padecer cáncer son:

- Luteína
- Licopeno
- Zeaxantina
- Ácido fólico
- Gluoinolatos que se convierten en isothiocianatos

Estas verduras parece que reducen el riesgo de cáncer al inducir una desintoxicación de fase 2 que reduce el daño en el ADN gracias a su acción antioxidante.

Sin embargo, no recomiendo ir corriendo al herbolario a aprovisionarse de estos suplementos. Aunque puede que funcionen, es mucho más barato, y probablemente mucho más efectivo, consumir las verduras en su estado natural, puesto que trabajan de forma sinérgica con otros micronutrientes presentes en las planta.

Las verduras orgánicas, por supuesto, son mejores, ya que contienen más nutrientes y menos pesticidas. Pero no olvides que es mejor comer verduras no ecológicas que no tomar ninguna verdura.

Este estudio se centraba únicamente en los linfomas, pero sería razonable extender estas observaciones a otros tipos de cáncer ya que existe una alta probabilidad de que su incidencia también se vea reducidos.

Resulta interesante destacar que los investigadores encontraron que las verduras eran particularmente útiles para eliminar el daño provocado por el ejercicio. Aunque el ejercicio, especialmente el ejercicio cardiovascular, es saludable, produce radicales libres que deben ser neutralizados. De no neutralizarse, se acelera el envejecimiento.

Por tanto, la moral de la historia es que hacer ejercicio no es suficiente. También es imprescindible comer verduras, ya que producen una sinergia maravillosa que no sólo extiende de forma considerable la cantidad de años de vida, sino también la calidad de los mismos. No tiene sentido vivir 110 años si el cerebro no funciona o si se está discapacitado con artritis degenerativa.

Pues bien, las verduras pueden prevenir que esto ocurra, especialmente si se combinan con dosis regulares de ejercicio.

Por tanto, no es ningún misterio que comer más verduras puede beneficiarte. Incluso los médicos tradicionales del gobierno recomiendan de 3 a 5 raciones de verduras al día. Pocos de nosotros llegamos si quiera a esa recomendación de la medicina convencional.

Sin embargo, no todas las verduras son buenas para todo el mundo. La pista más importante está quizás en el gusto. Si te repugna una verdura en concreto, no te preocupes por ello. Lo más normal es que no sea buena para tu tipo metabólico, así que no deberías incluirla en tu dieta.


Link al texto original en inglés



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