Un paciente terminal de Cáncer se recupera gracias a las grasas Omega-3

Traducción de Mónica Gómez Santos

En el año 2.000 a un hombre de 78 años le diagnosticaron cáncer terminal de pulmón. Su médico le pronosticó unos pocos meses de vida.

Cinco años después, los tumores cancerígenos en sus pulmones se han reducido en un 90 por ciento, según los resultados de los escáneres realizados el año pasado. Lo que resulta más sorprendente es que la mejoría no fue consecuencia de tratamientos convencionales como la quimioterapia o la cirugía.

Una dieta rica en Omega-3

¿Cómo fue posible esta recuperación? Su vecino, Ron Pardini, un profesor de bioquímica y director asociado de la Estación Experimental para la Agricultura de Nevada le dijo que incrementara drásticamente su ingesta de ácidos omega-3, abundantes en el aceite de pescado.

Siguiendo su consejo, comenzó a tomar diariamente dosis elevadas de cápsulas de aceite de pescado y de algas, a la vez que redujo la ingesta de alimentos que contuvieran maíz. El maíz contiene ácidos Omega-6, que aumentan la tasa de crecimiento de los tumores.

El Omega-3 frena el cáncer en ratones

Las investigaciones realizadas por Pardini pusieron de manifiesto que los ácidos Omega-3 disminuyen el crecimiento de células humanas cancerígenas de mama, ovario, colon, próstata y páncreas cuando se inyectan en ratones. Sus estudios también demuestran que cuando los ratones consumen grasas omega-3 se obtienen mejores resultados con la quimioterapia.

Los investigadores se empezaron a interesar por el aceite de pescado cuando observaron una incidencia menor de cáncer de mama y de próstata entre la población esquimal. Sin embargo, hasta ahora la mayoría de los estudios se han realizado únicamente con animales.

Extraído del Artículo de la revista Medical News Today - Noviembre 2005


Comentario del Dr. Mercola.

Incrementar la ingesta de grasas Omega-3 resulta muy beneficioso para la salud en general, así como para tratar el cáncer, la primera causa de muerte en Estados Unidos.

Únicamente un cambio de dieta ha permitido al paciente de Nevada del que se habla en el artículo ganar peso, y que los tumores cancerígenos de sus pulmones se redujeran en un 90%. Cada vez me sorprende más los poderosos efectos que la medicina nutricional tiene en la salud.

El truco en la prevención y el tratamiento del cáncer está en tomar un aceite de pescado de calidad, porque factores como la oxidación pueden anular los poderosos efectos benéficos de las grasas omega-3. Incluso si el fabricante añade una pequeña cantidad de vitamina E para evitar la oxidación del producto, ésta resultará insuficiente después de su consumo. El cuerpo tiende oxidar el aceite de pescado y se necesita una mayor cantidad de antioxidantes para prevenir que el aceite de pescado se vuelva rancio en tu cuerpo.

La solución óptima es obtener las grasas omega-3 a través del aceite de Krill, que contiene antioxidantes de forma natural. Recomiendo el aceite de Krill Neptuno que además está libre de Mercurio y PCBs


Link al texto original en inglés






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